lunes, 30 de abril de 2012

Verde será: la casa del futuro

¿Le gustaría usar radiación solar para calentar agua, generar electricidad de uso doméstico e incluso cocinar? ¿Dejar de padecer por escasez de agua al reciclar la de lluvia, sin valor de suministro, o bien iluminar sus habitaciones con dispositivos LED de alta eficiencia energética y bajo costo?

Ante los escenarios adversos generados por la contaminación ambiental, el crecimiento poblacional, el cambio climático, la escasez de agua y otros recursos naturales vitales, el hogar del futuro tendrá que ser sostenible e incorporar alguno o todos estos implementos.




Y en ese esfuerzo el papel de científicos y tecnólogos que aporten soluciones prácticas resulta esencial, como quedó de manifiesto en la Primera Muestra de Proyectos Ambientales en Tu Ciudad, organizada la semana pasada por el Instituto de Ciencia y Tecnología del DF (ICyTDF) y la Secretaría del Medio ambiente local.

“Los proyectos recibieron apoyo (financiero) de diferentes fuentes. En el caso del ICyTDF directamente se consiguieron los recursos para que los científicos y tecnólogos hicieran sus investigaciones y propusieran prototipos para desarrollos innovadores”, explicó Cecilia Bañuelos, directora de Investigación y Salud en Medio Ambiente del ICyTDF.

Aclaró que los proyectos seleccionados (del total de los que han apoyado desde 2007 con un presupuesto de 150 millones de pesos) se inscriben en los objetivos del Plan Verde, que atañen a la problemática citadina en temas como habitabilidad y espacio público, agua, movilidad, aire, residuos sólidos, cambio climático y energía.

Calentadores y estufas solares

Los proyectos enfocados al objetivo de hacer viviendas “amigables” con el medio ambiente (con bajo consumo energético y libres de emisiones contaminantes) están en diferentes niveles de desarrollo; pero en todos existe al menos un prototipo que podría mejorarse y eventualmente escalarse para su producción industrial en cuestión de meses.

Entre ellos destacan las estufas y calentadores solares diseñados y construidos —respectivamente— por José Antonio Urbano, del Departamento de Ingeniería Eléctrica del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) y el técnico Tonatiuh Hernández, de la compañía Cuidatumundo.

Las primeras cuentan con una estructura recubierta de espejos (con la forma de una antena parabólica) que capta y concentra energía solar en un punto focal al que se conecta una tubería por donde circula aceite. En el otro extremo del conjunto (que posee un termo-tanque de almacenamiento de 500 o mil litros) se dispone una parrila similar a la convencional.

Al fluir por la tubería, el aceite automotriz reciclado (a temperaturas que van de 350 a 400o C) transfiere a la parrilla una parte de su calor (120 o). Esto permite cocinar, hervir agua, producir vapor o climatizar habitaciones. Según el dcotor Urbano, con este sistema se reducirían las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera (5 toneladas por año).
También se disminuiría la contaminación del suelo y mantos freáticos ocasionada por el vertido de aceite a la red del drenaje. El calentador solar, por su parte es una alternativa manufacturada con tecnología nacional y a un bajo costo, estimado para su modelo básico en 2 mil pesos una vez que esté en el mercado.
Según explicó su inventor, el técnico Tonatiuh Hernández, la innovación real de este aparato (del que obtuvo una primera patente en 1995) radica en la caja de láminas de acero que sirve como recubrimiento al tanque de acero con capacidad de 75 litros de agua. Ésta produce un efecto invernadero y evita la disipación del calor acumulado durante el día.

Agua pluvial y concentradores

De los 780 millones de metros cúbicos de lluvia que caen anualmente sobre la superficie del Distrito Federal, sólo se aprovechan unos 100 millones (aproximadamente el 13%), según un reporte de investigadores de tres escuelas del IPN. Paradójicamente, mientras cae este volumen, la ciudad sufre de manera periódica por la escasez del fluido vital.

Ante esta situación, el equipo de académicos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas y el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos 6 construyó un primer prototipo de sistema captador de agua pluvial biomimético (imita a la naturaleza) parecido a una tela de araña, pero fabricado con tela muy ligera.

Este dispositivo , que los innovadores politécnicos buscan colocar en techos y paredes de casas o condominios, tiene integrado debajo un colector cúbico de agua en donde ésta se acumula y luego fluye (gracias a la presión y la gravedad) a un sistema de filtros tubulares conectados con cisternas o tanques en el piso.
Otro de los inventos exhibidos en la Primera Muestra de Proyectos Ambientales es un concentrador solar desarrollado por Ernst Kussul, del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico de la UNAM. Este invento, similar a una antena parabólica y que pesará menos de 10kg en su prototipo final, cuenta con un sistema de espejos triangulares que concentran la luz del astro en un punto específico. También contará con un micromotor que convertirá la energía térmica en electricidad a un voltaje para uso doméstico.

Por su parte, la compañía Centro de Análisis de Ciclo de Vida y Diseño Sustentable presentó un LED (diodo emisor de luz, en este caso blanca) denominado Lixiuh para uso doméstico que podrá producirse en México y con materiales plásticos que permitirán reducir su costo económico e incrementar su vida útil.

Fuente: El Universal

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