martes, 4 de diciembre de 2012

Crédito de casa a no asalariados, al mínimo

Ante el poco interés de la banca comercial por promoverlo, el esquema financiero para trabajadores no afiliados al Infonavit y Fovissste -operado por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF)- quedará muy por debajo de la meta anual de 23 mil créditos hipotecarios proyectada para su primer año de operaciones.

De acuerdo con constructoras de vivienda, desde su lanzamiento en enero de este año a la fecha las cinco instituciones financieras incorporadas al programa -Santander, LI Financiera, Casa Mexicana, Metrofinanciera y BBVA Bancomer- sólo han otorgado mil financiamientos.

El presidente de Corporación Geo, Luis Orvañanos Lascuráin, señaló que el esquema denominado Crediferente, destinado a trabajadores no afiliados al Infonavit o Fovissste, significaba un parteaguas para la industria de la vivienda en nuestro país; incluso se preveía que podría generar un boom en el sector, similar al reportado en el año 2000.

Con base en las cifras de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI de 2008 y 2010, se ha reducido el déficit de vivienda de nuevos hogares de derechohabientes del Infonavit: la demanda potencial es de 3.3 millones de personas. Sin embargo, el mayor reto en materia de necesidad de vivienda en México corresponde a segmentos no afiliados al Infonavit.

Déficit de 6 millones

Dentro del segmento de trabajadores no afiliados se consideran profesionistas (abogados, médicos, dentistas, contadores, arquitectos, etcétera), comisionistas o personas que desempeñan un oficio, que trabajan por su cuenta, y reciben ingresos de manera recurrente, pero no tienen seguridad social.

Orvañanos indicó que Javier Gavito -como director de SHF, entidad operadora- “le puso muchas ganas” al arranque del crédito, pero no se logró juntar todos los elementos para crear un producto financiero ágil, ya que todo el proceso se quedó “atorado” en la banca.

En entrevista, Orvañanos consideró que otorgar sólo mil créditos a través de Crediferente, para una necesidad deficitaria de seis millones de trabajadores no afiliados “es de risa”.

Añadió que al día de hoy de los dos mil millones de pesos que la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) dispuso para este programa en 2012, han quedado “sentados” mil millones de pesos en la banca comercial.

En 2012 la Conavi recibió un presupuesto por ocho mil 935.9 millones de pesos, el cual representaba un crecimiento inédito; además de gasto corriente, el recurso cubría tanto el programa de subsidios -para el enganche de un crédito hipotecario-, con un recurso de poco más de cinco mil millones de pesos, como dos mil millones de pesos para el nuevo esquema de no afiliados.

De los dos mil millones de pesos que se enfocarían a Crediferente, 500 millones de pesos se destinarían al programa de adquisición de vivienda nueva y el resto al fondo de garantías con subsidios al frente. El total de los recursos estaría soportando más de 23 mil créditos para no asalariados en este año.

EL FINANCIERO solicitó una entrevista con Javier Gavito Mohar, director general de SHF para hablar sobre los pormenores de Crediferente, sin embargo, al cierre de esta edición no fue otorgada.

Puntos suspensivos

Orvañanos consideró que no sólo el recurso federal ha quedado inerte, sino que también las empresas vivienderas ya tenían promotores y casas ex profeso para el esquema, e incluso clientes disponibles, lo cual quedó en puntos suspensivos.

Al inicio del año Geo quería colocar un total de tres mil viviendas con financiamientos de Crediferente y de Geo Fácil (esquema propio). Ahora, aseguró el directivo, la cifra se ubicará de dos mil a tres mil viviendas, las cuales estarían colocadas casi al 100 por ciento con el esquema de Geo Fácil.

La directora corporativa de planeación y finanzas de Urbi, Selene Ávalos Ríos, aseguró que Crediferente registra una curva de aprendizaje y necesita pasar un proceso de implementación en las instituciones, de tipo estadístico y de sistemas.

Manifestó que tanto las instituciones federales y financieras y las empresas privadas trabajan en ello, pero recalcó que es importante que la banca comercial se involucre con “mayor profundidad y entusiasmo” en el desarrollo del mercado de no afiliados al Infonavit y Fovissste.

Expuso que la banca ya participa en el segmento de no afiliados, a través del otorgamiento de créditos al consumo, pero enfatizó que hacen falta productos de largo plazo, como la hipoteca.

Ávalos precisó que han atendido el mercado de no asalariados con el esquema propio Alternativa Urbi; este año ese sistema generará el 16 por ciento de los ingresos totales de la compañía por 14 mil 500 millones de pesos, lo que equivale a dos mil 300 millones de pesos.

En los próximos cuatro años -sin contar con Crediferente- buscarán que Alternativa Urbi genere del 12 al 15 por ciento de sus ventas.

Fuente: El Financiero.

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