miércoles, 20 de febrero de 2013

La vivienda del futuro.

El acceso al crédito, que durante años fue la base del crecimiento de la vivienda en el país, ahora toma distintos matices con la política federal anunciada en las últimas horas, que privilegia un modelo que da orden y sustentabilidad al desarrollo del sector; mejora y regulariza las viviendas urbana y rural.

Esta política integral, oficializada el lunes por el gobierno federal, antes de su inicio de actividades tuvo un preámbulo. Fueron en total 17 reuniones del entonces equipo de transición y actores clave. En ellas destacaron la creación de cuatro ejes y ocho propuestas encaminadas a generar, en los próximos 18 años, 25.8 millones de soluciones habitacionales.

El escenario es claro. Además del acceso al crédito, cada año se edifican mediante la autoconstrucción 250 mil viviendas. Para algunos, atender esta demanda es institucionalizar la pobreza, dando un valor de uso y no de cambio al patrimonio. Hasta 2010, 4.5 millones de mexicanos no contaban con vivienda, pese a su efecto multiplicador.

Los cuatro ejes iniciales eran calidad de vida, casa para todos, reorganización, eficacia y colaboración, así como crear una secretaría de Estado con tintes de sustentabilidad.

El anuncio del lunes pasado es más claro aún. Plantea de forma directa el desarrollo urbano sustentable, la edificación de viviendas para policías y militares, incrementa el crédito a la población y atiende la edificación de vivienda digna y de mayor superficie.

Para alcanzar estos retos, planteó alinear actividades de reserva territorial, financiamiento y vivienda; los recursos financieros del sector se orientarán al desarrollo territorial y urbano; atenderá el rezago estimado de nueve millones de viviendas; y la vivienda digna será fortalecida con créditos y subsidios.

A diferencia de la atención al déficit a la vivienda que se trabajó en los últimos 12 años, con modificaciones importantes en la estructura de Infonavit, Fovissste y la operatividad de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), ahora se plantea una atención integral en la que no sólo se privilegia el acceso al crédito.

Si bien la SHF y la entonces Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), trabajaron en la creación de ciudades a través de los DUIS, sólo eran proyectos piloto que no lograron consolidar su reproducción en diferentes regiones del país.

Las acciones darán un lapso de 24 meses de transición para que el sector empresarial se alinee a la nueva visión con que se enfrentará la edificación y financiamiento de vivienda en el país.

La política para los próximos años, se desarrollará desde la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbana (Sedatu), que lidera Jorge Carlos Ramírez y se apoyará en Fonhapo, Corett y la Comisión Nacional de Vivienda.

Ahora bien, atender la edificación de vivienda ha traído siempre un componente de subsidio. En particular, el que se ejerce a través de los institutos (Infonavit, Fovissste y SHF).

La atención a trabajadores, muchos de ellos informales, no afiliados a los institutos, es una realidad. A través de la Sociedad Hipotecaria Federal se habían desarrollado hasta el tercer trimestre del año pasado unas dos mil operaciones.

Existe entonces un subsidio ciego que no siempre se reflejaba de manera directa. Es el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), que otorgaba entonces un subsidio en el que un bien, con un costo de 13 pesos, lo financiaba al trabajador en 10.

Con las discusiones mencionadas, las acciones a ejercer buscan atender integralmente las necesidades de vivienda en diferentes regiones del país.

Los detalles de la propuesta y su operatividad tenderán a aclararse al paso de los meses, como cualquier cambio de timón. Pero queda claro que finalmente se logra dar orden a una serie de acciones importantes en el pasado reciente, pero que no se habían orquestado, de tal razón que hubiera una política de Estado, hecho que durante años demandó el sector.

Fuente: El Financiero.

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